¿Cómo convertirse en Parte en el Protocolo de Nagoya?
Las Partes en el Convenio y sus Protocolos deben abonar cuotas anuales, basadas en la escala de cuotas de las Naciones Unidas. La contribución no es una suma fija, sino que depende de la escala de cuotas de país, la fecha en la que se convirtió en Parte y el presupuesto. El presupuesto se aprueba en cada Conferencia de las Partes (COP).
Según el artículo 26 del Protocolo de Nagoya, las normas financieras del Convenio son válidas, según corresponda, para el Protocolo. Según las reglas financieras del Convenio, cada Parte del Convenio debe hacer contribuciones anuales para cubrir los costos de la administración del Convenio, incluyendo las funciones de la Secretaría. La escala para evaluar los niveles de contribución que cada Parte debe pagar está basada en la escala de evaluación de las Naciones Unidas para la distribución de los gastos de la Organización. Las contribuciones de las Partes de países en vías de desarrollo, en particular de los menos desarrollados, son relativamente pequeñas y por lo general simbólicas. En realidad, en los que respecta a las Partes de países en vías de desarrollo, ellas no deben, por regla, pagar más del 0,01 por ciento de cualquier presupuesto anual aprobado.
Es necesario tener en cuenta que, según el artículo 28 del Protocolo, la Secretaría del Convenio también funciona como la Secretaría del Protocolo. Los costos de los servicios de la Secretaría para el Protocolo, si se diferencian de aquellos del Convenio, deberán ser afrontados por las Partes del Protocolo.
¿Cuáles son los beneficios de hacerse Parte del Protocolo?
Hacerse Parte del Protocolo presenta un número de beneficios, tales como:
- Influencia en la aplicación del Protocolo y determinación de su desarrollo futuro a través de la participación en la toma de decisiones de la Conferencia de Partes que actúa como reunión de las Partes del Protocolo.
- Para las Partes que son países en desarrollo y países con economías en transición, existe la posibilidad de ser elegidas para recibir apoyo financiero a través del Fondo Mundial para el Medio Ambiente Mundial (el mecanismo financiero del Protocolo) para la creación de capacidad, así como en apoyo de la aplicación del Protocolo y la participación en sus procesos. (Véase la decisión COP VII/20).
- Una mayor visibilidad y credibilidad de los sistemas nacionales en materia de APB dentro de la comunidad mundial.
- La contribución a normas, procedimientos y prácticas armonizados.
- La facilitación de mecanismos y oportunidades para que los gobiernos colaboren con otros gobiernos, el sector privado y la sociedad civil.
- Un mejor acceso a tecnologías y datos pertinentes, así como la obtención de beneficios a partir de un intercambio periódico de datos y experiencias.
- La demostración de un compromiso en materia de acceso y participación en los beneficios, conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica.